Feb 28

Talent,Engagement, Wellness y Victimismo

Tres grandes palabras Talento, Compromiso y Bienestar, aunque resuenan mucho más si las escribimos en inglés: Talent, Engagement & Wellness.

 

 

¿Qué es una organización sino Talento? Incluso grandes marcas han desaparecido por no contar con el talento adecuado. ¿Cómo conseguir que en el entorno actual el talento siga floreciendo y multiplicándose en nuestras organizaciones? ¿Cómo conseguir que nuestra gente siga dando lo mejor de sí mismos? ¿Qué ocurrirá con las organizaciones en las que la gente se arrastra por las esquinas, atrincherada detrás de sus escritorios esperando a que vengan tiempos mejores? Ahora ya sabemos que esta crisis no es pasajera. Y queramos o no ha venido para quedarse durante bastante tiempo.

Por tanto la única alternativa válida es definir la estrategia de negocio y apasionar a nuestras personas para que “se dejen la piel por ella”. Eso sí, sin que nadie muera en el intento. No podemos ir “quemando” personas por el camino y os puedo asegurar que es posible hacerlo de manera saludable y sostenible. Aquí es dónde entra la tercera palabra: el Wellness. Antes se decía que era un lujo que  podían permitirse los que ganaban mucho dinero. Ahora es una necesidad si no queremos que nuestros equipos  desfallezcan en el intento.

Según el último gurú de la motivación la clave para conseguir que nuestro Talento este “Engaged” se basa en tres simples palabras: “Authonomy”, “Mastery” y “Purpose”. Que como siempre si las pronunciamos en inglés tienen mayor calado.  Tenemos amplia y dilatada tradición de seleccionar por currículum, por los conocimientos, la experiencia (Mastery).  Todos conocemos algún caso de “grandes promesas” en puestos dónde no podían capacidad de aportar ideas  ni proponer proyectos o formas distintas de hacer  (“Authonomy”) y han acabado dejándonos o lo que es peor todavía, convirtiéndose en uno de esos eternos descontentos. Las organizaciones debemos enamorar a nuestros talentos compartiendo con ellos los retos, generando ilusión luchando  juntos por un propósito compartido. Debemos ser capaces de comunicar el ¿por qué?. Dar a nuestro talento una motivación para saltar de la cama cada mañana. Aunque el proyecto de negocio sea tremendamente duro, si lo compartimos con  nuestro talento les daremos el propósito (“Purpose”) que necesitan para sentirse “Engaged”.

Trabajemos con nuestros equipos directivos en diseñar la estrategia de negocio. Démosles los recursos y soporte necesario para que la compartan con sus equipos. Incentivemos a cada persona para que aporte ideas de cómo puede, desde su puesto de trabajo, contribuir a la misma (“Purpose”). Asignemos cada persona en un puesto acorde con sus habilidades (Mastery).

Incentivemos la práctica regular  de ejercicio físico y la nutrición equilibrada. Fomentemos prácticas saludables de trabajo para respetar los ritmos de descanso y así conseguir el máximo rendimiento de forma sostenible y saludable.   Demos herramientas para mantener el foco en lo importante y desarrollar la creatividad. Enseñemos a identificar las emociones y tomar decisiones conscientes  sobre cómo reaccionar ante ellas.

No podemos cambiar el entorno pero si tenemos infinidad de alternativas para erradicar el  victimismo de nuestras organizaciones y tomar el liderazgo de nuestro destino.